jueves, 16 de mayo de 2013

A MÁS PERSONAS A NUESTRO ALREDEDOR, (REDES) ¿MÁS PROBLEMAS?


“Padece usted una de las dolencias más normales en el género humano: la necesidad de comunicarse con sus semejantes”

Obras Completas. Augusto Monterroso.

LAS PERSONAS SOMOS SERES ALTAMENTE SOCIALES Y NOS COMUNICAMOS LOS UNOS CON LOS OTROS, SIN QUE ESA COMUNICACIÓN INTERPERSONAL IMPLIQUE A CIENCIA CIERTA QUE NOS LLEVEMOS BIEN CON TODAS LAS PERSONAS DE NUESTRO ENTORNO. A VECES,  INCLUSO NO NOS LLEVAMOS BIEN NI CON NOSOTROS MISMOS.


            Tenemos la necesidad de comunicarnos unos con otros, al mismo tiempo, que tenemos la necesidad de relacionarnos ya que la SOLEDAD en muchos de los casos no es buena compañera de viaje, especialmente porque somos seres altamente socializados y hábidos de interactuar los unos con los otros. La SOLEDAD no es ni mala ni buena, pero, intentamos evitarla y buscamos el sendero de la compañía. Habitualmente estamos rodeados de muchas personas, familia, amigos, compañeros y últimamente toda esa serie de personas que revolotean por nuestra vida, pero, que son “virtualmente reales” ya que viven en las redes sociales tan de moda en los últimos tiempos. De este modo, incorporamos a nuestro entorno más personas que de una forma u otra influyen en nuestras vidas.


            Hace algunos años, las relaciones que entablábamos eran más “reales y certeras”, ya que nos relacionábamos con las personas de nuestro entorno, nos llamaban por teléfono a casa, si estábamos, y no como hoy que estamos veinticuatro horas localizados gracias a los móviles; ahora llamamos directamente a las personas, antes llamábamos al domicilio. Y en unos pocos años hemos pasado del anonimato cercano a poder ser incluso famosos gracias a la tecnología.

            Siempre ha habido problemas con las relaciones, hemos de tener en cuenta que somos seres individuales y que aunque altamente socializados, mantenemos nuestra independencia y relacionarse implica también en algún momento que pueda estallar algún tipo de conflicto entre nosotros.



A mayor cantidad de “amigos” tengamos en toda la maraña de redes sociales de reciente creación, mayor será también la probabilidad de padecer desde acoso, estrés, nerviosismo, ansiedad y conflictos interpersonales que puedan afectar a nuestra salud y equilibrio mental. Probablemente este estrés pueda verse agravado si en estas redes sociales agregamos a nuestros familiares más cercanos como los padres, y si ya incluímos a nuestra pareja y jefes, probablemente nos encontremos o podamos llegar a encontrarnos con situaciones desagradables que en algún momento tendremos que explicar.  Tener a nuestra pareja o jefes incluidos  en las redes no es malo, yo creo que es bueno; lo que puede llegar a ser malo es el uso que podamos darle a esas redes y como nos relacionamos con toda esa serie de “amigos virtuales” a los que ni siquiera conocemos personalmente.


            A menudo, las tensiones surgen cuando un usuario presenta en Facebook, por ejemplo, una “versión” de sí mismo que es inaceptable para algunas de las personas a las que tiene agregadas como “amigos”. Los casos más típicos de esta clase son los que se producen cuando alguien publica fotos en las que aparece bebiendo alcohol, fumando, flirteando de forma descocada, haciendo temeridades u otros actos imprudentes, y/o expresándose en un lenguaje soez no usado habitualmente, conductas todas ellas que pueden presentarse de forma natural en una noche de copas. Aunque se trate de una situación puntual, en un ambiente festivo y distendido, a algunas personas puede causarles una mala impresión esa faceta “gamberra” del sujeto.

            Todos y cada uno de nosotros estamos sometidos a la pesada losa de las críticas ejercidas por las personas que tenemos a nuestro alrededor, nosotros mismos en algún momento también hemos hecho crítica de los demás. Hay personas más libres para las que esas críticas pasan casi desapercibidas, pero para otras, se convierten en piedras que bombardean su alma.




Cuantas más personas a nuestro alrededor, más posibilidades de enfrentamientos, ya sea en las redes sociales o en nuestro entorno real y cercano. Pero pensándolo bien, descubrir el equilibrio entre unas cosas y otras nos va a ayudar a mantener en orden nuestro propio entorno de relaciones interpersonales, lo que no significa que en algún momento no vayamos a sufrir algún tipo de enfrentamiento interpersonal. Creo que lo importante está en mantener la naturalidad y normalidad con uno mismo y con el resto, sin crear historias raras; si las crean los demás ese no es nuestro problema.



“¿Por qué los sonidos de nuestra garganta y nuestros labios hacen vibrar el aire y este golpea el tímpano del vecino y se convierte en una abstracción feliz o desgraciada que hace llorar o reír al que lo percibe?”



 Orestiada de los Pingüinos. Ramón J. Sender.









(C) JUAN ANTONIO GÓMEZ JEREZ

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